al parecer, clara;
la imaginé y comencé a tejerla.
Los hilos hicieron lo suyo ...
pasaron las horas
y en la mitad de la nada misma
descubrí
que hubo un error de cálculo al inicio de la ecuación.
Sin querer o queriendo y sin saber
tejí un personaje que no era el que quería ser.
No hay vuelta atrás.
Pero siempre hay una luz al final del túnel.
Logré destejer algunos hilos en un sencillo estirón
Y varios otros tuve que cortar,
por los nudos (por lo sano).
Para encontrarme, una vez más,
con la amigable sonrisa de las infinitas posibilidades,
una madeja,
Y la hoja en blanco.
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