Escondo las uñas, aliso la espalda
Y que comience la función de mediatarde
Y el grito interno sordo
Aguanto, aguanto, aguanto.
A fuego lento las agujas,
Y el silencioso parloteo de la nada
Que me sopla
(Un aliento amargo)
Y aguanto, aguanto.
Que no calle (la mirada esquiva)
Que no llore (el dedo acusador)
Que calavera no chilla (pero yace)
Y aguanto.
Y se atraganta en su propio verbo
Y regurgita (la mirada esquiva)
Todo está torcido (y su dedo acusador)
Y colorín colorado (pero yace)
Y ya no aguanto.
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