sábado, 25 de octubre de 2025

chau

A mis humildes 29 (que de humildes no tienen nada; ellos, más bien se creen 2 y a la vez 290) se pusieron por fin de acuerdo la niña y la anciana que me habitan.
Y me mostraron esta sencilla cosa: que más amo la vida y más vivo el amor cuando menos te tengo en mente.
Y es que bastó mirarte para que alzaras vuelo entre los árboles y bastó nombrarte para que te esfumes.
Si tanto he de abrir mis alas para darte nada,
si mis ansias de abrazarte te atormentan y mis sombras te encandilan,
sabré callar y fingiré olvidarte. Y aunque me seas amalgama de quimeras, mis entrañas te sabrán presente.

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